
El 0-3 final cosechado en Las Gaunas plasmó la superioridad vista en el campo y deja prácticamente sentenciada la eliminatoria.
Unai no podía permitirse un nuevo tropiezo y mucho menos contra un rival del nivel del Logroñés y decidió no arriesgar lo más mínimo. Se llevó a lo mejor de su casa, convocó solo a los jugadores de la primera plantilla incluidos los que habían salido de respectivas lesiones como Joaquín y Miguel y salió a disputar el encuentro sin contemplaciones ni probaturas.