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martes, 24 de diciembre de 2013

Valencia 2 - 3 R.Madrid: Derrota injusta antes de Navidad

Es difícil estos días contar algo positivo en el seno valencianista, uno se marea constantemente con la información recibida, uno intenta ver fútbol y sobretodo disfrutar de él pero no lo consigue, bien porque los jugadores se limitan a interpretar danzas demoníacas en el césped en lugar de jugar al noble juego del balompié o bien porque la actualidad social de la entidad supera con creces lo que en el estadio se disputa cada domingo. Así pues, por unas cosas o por otras nos hemos plantado en Navidad con unos registros de pena, con tan solo 20 puntos en la tabla y situados en el puesto 11 de la clasificación.


Mi deseo era intentar contar el partido contra el R.Madrid de el pasado domingo, pero como estamos inmersos en unas fechas navideñas en las que tenemos muchas cosas mejores que hacer que leer sobre derrotas, atracos mesetarios y que nos cuenten aquello de jugamos como nunca, perdimos como siempre, porque esto ya aburre, pues lo haré cortito. El caso es que nuestros futbolistas juegan cuando quieren y yo escribo lo que quiero, faltaría más.

En cuanto al partido en sí, eludiendo el injusto resultado, el resumen es que el Valencia hizo su mejor partido de su peculiar e irregular competición, con un técnico suplente y con fecha de caducidad que no dudó en dar un gran ejemplo de como se debe plantear un partido contra un grande, de como situar a sus hombres, de como dar la cara hasta el pitido final y de como morir deportivamente con dignidad y la cabeza bien alta, haciendo que dejarse la garganta en la grada sirva para algo. Chapó por Nico Estévez.

En cuanto a los jugadores lo mismo, lo dejaron todo en el campo, presionaron y corrieron como deberían hacer siempre, pusieron al Madrid contra las cuerdas, incluso llegando a embotellarlo en su área por momentos y tuvo que ser la típica actuación arbitral interesada, la falta de pegada valencianí y la cantada de Guaita, lo que nos impidiera acabar el año sacando algo positivo contra el imperio blanco. La nota positiva del choque fue haber presenciado la mejor versión de la defensa del Valencia, pese a los 3 goles encajados, tanto en su sistema como a nivel individual con un Mathieu fortísimo que incluso firmó el segundo tanto de los suyos y con un Bernat que se quitaba los complejos y se atrevía a emular al mítico Vicentín con su 14 a la espalda.

Del resto, poco más que destacar, pese al nefasto árbitro y la diferencia de calidad de una plantilla que marcó una vez más la diferencia en ambas porterías. De esta forma, la parroquia ché llenando las gradas del viejo Mestalla pudo contemplar un buen partido, vibrante y digno de una liga de primera división y pudo animar a un equipo que mostró la cara que se espera siempre de él, la cara valiente y sin complejos de un equipo que tiene que dar siempre el máximo en cada partido que como mínimo tiene que competir con sus armas, la motivación, la entrega física y la concentración.

Visto lo que nos deja el fútbol en el 2013 es hora ya de felicitar la Navidad y las fiestas de fin de año a todos aquellos que se lo merecen, a los jugadores que hayan dado todo por los colores que visten, alguno habrá con la conciencia tranquila, pues a ese va mi felicitación. A los técnicos que han trabajado y han aportado todos sus saberes con la intención de despertar a un gigante dormido y que no han conseguido su objetivo, porque lo han hecho con sus mejores intenciones, a ellos va mi felicitación. A los directivos que luchando en un terreno lleno de fango en forma de prestamos y avales, en unas trincheras llenas de ratas devoradoras de comisiones y de indemnizaciones millonarias por contratos inmerecidamente blindados, han podido hacer valencianismo, algunos habrá y a ellos va mi felicitación. Felicito a aquellos periodistas que sin intereses y amiguismos de por medio han contado la actualidad valencianista sin tergiversaciones malintencionadas, haciendo gala de valencianismo y de criterio periodístico imparcial, algunos habrá, y a ellos va mi felicitación. Y ya para acabar el post navideño, dejo los miles de felicitaciones que me quedan en el saco de Papa Noel a aquellos valencianistas de corazón, fieles asistentes a un Mestalla desangelado, fieles seguidores del devenir blanquinegro, fieles twitteros que pierden su tiempo en esperanzadores debates sobre el incierto futuro de nuestro club. Y como no podía ser de otro modo, mi felicitación especial a aquellos sufridores y valientes que se atreven a entrar en este rinconcito ché y que hacen que el tiempo dedicado a la escritura sirva de algo. Para todos ellos dejo mi videoclip navideño, que de navideño tiene bien poco pero es una de las mejores canciones de la historia, el gran Freddie Mercury os recompensa vuestro valencianismo con un temazo.

Feliz Navidad 

Foto extraída del facebook oficial del Valencia CF

lunes, 2 de diciembre de 2013

Valencia 3 - 0 Osasuna: Victoria a placer


Todo este tiempo de sufrimiento en el que el Valencia no encontraba la tecla para jugar bien y ganar y en el que los partidos siempre se torcían en la segunda parte ha sido mínimamente recompensado en una cómoda victoria contra Osasuna por 3 goles a 0. De este modo la parroquia ché pudo presenciar un partido en el que su equipo gozó del dominio en todas las facetas del juego y esta vez por fin los goles llegaron con un hat trick de Jonas que vuelve a demostrar que hoy por hoy es el delantero valencianista con más olfato goleador.

Dentro de un periodo convulso en el club donde Rufete se ha hecho cargo del puesto de manager general deportivo de la entidad y con la cabeza del entrenador siempre en la cuerda floja era importantísimo sumar puntos cuanto antes para alejarse de la temible zona de descenso y acercarse a la disputa por los puestos europeos. El jueves se le ganó al Swansea en su casa con demasiado sufrimiento para el juego desplegado, pero ayer el equipo tuvo la suerte por fin de que todo le saliera rodado, el Osasuna se quedó con 10 al cuarto de hora de partido por una dura entrada de Puñal sobre Parejo que el árbitro no dudó en sancionar con roja directa. Jugando con superioridad el juego de toque característico del equipo de Djukic se impuso y pese a que el primer gol se resistió, una vez abierta la lata la sentencia no se hizo esperar. Dos goles más de Jonas, golazos por cierto, permitieron al Valencia jugar a placer y dominar con una posesión de escándalo sin sufrir ninguna contra de peligro que pudiera dar el mínimo susto a la afición.


La pieza clave de la mejoría puede estar en la incorporación de un Oriol Romeu que con una forma física superior a lo visto al inicio de la temporada, se ha adueñado del control del centro del campo, aportando una variante ofensiva con buen criterio en la conducción y el pase, sumado a las prontas recuperaciones cuando se pierde el balón, emulando la mejor versión de Albelda. Con este centro del campo acompañado de Parejo que se ha convertido en titular indiscutible por delante de Banega, los centrales Victor Ruiz y Mathieu afrontan el partido mucho más tranquilos y se imponen de momento como titulares. De esta forma el francés adquiere protagonismo vistiendo el brazalete de capitán y quitándoselo de momento a Ricardo Costa.

Otra de las claves que quiero apuntar de esta mejoría es la mayor contundencia del equipo en la recuperación del balón. Ayer, además de dominar como es costumbre en la posesión de la pelota, se conseguía recuperar el balón rápidamente cuando se fallaba el pase o el Osasuna conseguía robar. Las recuperaciones se conseguían o bien con oportunas faltas que cortaban probables contras peligrosas o con cortes no menos oportunos como los realizados por Oriol deslizándose por el césped con clase para hacerse con el esférico.
Es lo que venía demandando desde hacía tiempo, un mayor oficio, no pecar de blandos, algo que de haberse producido en otros partidos habría disminuido drásticamente la sangría de goles encajados sufrida hasta ahora.
Importante también es la participación de Barragán que con 2 asistencias de gol a Jonas, muestra su mejor versión. El lateral está cuajando su mejor temporada en el Valencia e incluso se lo está poniendo muy difícil a su compañero Joao Pereira que tendrá que demostrar su superioridad si quiere recuperar la titularidad. Lo bueno de esto es que la competencia aumenta, algo siempre bueno para el grupo.

Ahora no queda otra que seguir en esta buena línea de juego y construir un Valencia fuerte que no se venga a bajo ante el primer contratiempo y que sepa controlar el tempo del partido, cuando hay que darle velocidad al juego y cuando dormir el partido, cuando aplicar un plus de agresividad y presión y cuando saber guardar las naves atrás y saber defender juntitos. Ahora nos viene la copa del Rey, con un partido ante el Nastic que hay que sacar adelante. Estos partidos, como siempre digo, no te dan la gloria pero hay que ganarlos. Si ganas no pasa nada pero si pierdes es un fracaso. Es importante mantenerse vivo en todas las competiciones y la victoria daría continuidad a una buena racha para afrontar con confianza los duros partidos ligueros contra el Atleti y el Real Madrid.

Fotos extraídas de la web oficial del Valencia CF

martes, 8 de octubre de 2013

Athletic 1 - 1 Valencia: Apareció el buen juego



El Valencia visitaba el nuevo San Mamés con la intención de seguir en la buena racha que viene acompañando al equipo desde la victoria contra el Sevilla. En poco más de una semana se habían conseguido 9 puntos y remontar el vuelo en Europa, aunque para ello se ha tenido que sufrir viendo al equipo sacrificar el buen trato con el balón por la contundencia defensiva y el juego directo. Un sacrifico que se antojaba necesario si se quería salir del pozo de mediocridad en el que Djukic y los suyos se metían irremediablemente.

Bilbao se había convertido en la plaza ideal para sacar a relucir un juego más sólido y vistoso y mostrar así argumentos de peso que permitieran creer realmente en las aspiraciones del equipo. Quizás la confianza que da sentirse más alejado de la zona de peligro en la clasificación y la posibilidad de acercarse al objetivo de puestos europeos haya sido la clave para que por fin los valencianistas gozáramos de un partido con sabor a fútbol donde volvieron a brotar buenas combinaciones con el balón jugado, posesiones más prolongadas y una estrategia más depurada en cuanto a colocación y movimientos de los nuestros.

El 1-1 conseguido contra el equipo del ex-técnico valencianista Valverde suma solo un punto que sabe a poco después de la imagen mostrada por el Valencia en tierras vascas. La puntería de cara a puerta falló para matar un encuentro en el que en el cómputo general  fue mejor el Valencia que creaba mayor sensación de peligro cuando tenía la pelota y a su vez dejaba pocas opciones al rival cuando no gozaba de ella. Lástima el fallo defensivo en el gol de Mikel Rico que supuso el empate final.

Sin embargo más allá de los puntos la mejoría en el juego fue evidente y las críticas del partido son positivas con unanimidad. Se vió un Valencia más serio, con las ideas más claras y sin perder de vista ese espíritu de unión en el vestuario que poco a poco parece cuajar en la plantilla, donde el grupo prima sobre el jugador aún habiendo mejora también a nivel individual, como es el caso de Feghouli y el otrora secundario Barragán. Ambos completaron una buena actuación por la banda derecha. El argelino provocó el penalti sensacionalmente transformado por Banega y el gallego estuvo preciso para tapar las internadas del Athletic por su banda a la par que tuvo en sus botas el que hubiera sido el gol de la victoria. Sin llegar al nivel del lesionado Joao Pereira pero si cumplió perfectamente incluso dicho por él mismo, es el mejor partido de Barragán con el Valencia CF.

Por último, los otros nombres destacables son el de Mathieu, muy sólido atrás y sacando el balón con precisión y soltura, Jonas que no consiguió marcar pero estuvo muy activo tanto en la recuperación como en el ataque sacando dos magníficos disparos que atajó el meta bilbaíno. Banega que mejoró respecto a lo visto últimamente aunque sigue abusando en la conducción lo que provocó de nuevo algunas pérdidas inoportunas. Javi Fuego que se consagró como líder del centro del campo, siendo imprescindible en la destrucción del juego rival y sería injusto no alabar el debut liguero del chaval de la casa Paco Alcacer que lamentablemente no gozó de oportunidades claras de marcar pero rindió a un buen nivel digno de merecer más oportunidades como esta.

Quizás la nota negativa pueda estar en la banda izquierda donde no termina de convencerme Pabón y donde Guardado tuvo serios problemas para defender su banda. El colombiano se le ve demasiado anclado a su posición sin apenas desborde y sin la posibilidad de explotar su velocidad, en mi opinión rendiría mejor en punta. Djukic tendrá que pulir el once decidiendo que hombres son los ideales para ese lateral y extremo zurdos del equipo. Así que a la espera de ver como va creciendo el equipo y deseando que siga la mejoría me despido hasta la vuelta del parón liguero. Llega la hora de la selección pero yo ya tengo ganas de descubrir si por fin podremos disfrutar de un equipo aguerrido y con personalidad que nos sacie las ganas acumuladas de ver buen fútbol.

Fotos extraídas del Facebook oficial del Valencia CF

jueves, 22 de septiembre de 2011

Un Valencia de ensueño


Durante la semana, el valencianismo esperaba con ansia el partido contra el vigente campeón. Los medios de comunicación se hacían eco de lo fuerte que venía el Valencia CF, que lideraba la clasificación y no estaba dispuesto a salir derrotado ante un Barsa que ya sabía lo que era pinchar.


foto extraída de www.superdeporte.es
 
La grada, vestida de gala para la ocasión, con un expectador de lujo como Benítez, fue testigo de un recital de buen fútbol, de una lucha de poder a poder en el campo, de unos jugadores valencianistas que se dejaron la piel para intentar doblegar al mejor equipo del planeta y no cejaron en su esfuerzo hasta el pitido final.

Unai Emery volvió a diseñar un planteamiento pensado especialmente para el rival. Dispuso a Jordi Alba y a Mathieu en la misma banda y juntos por la izquierda, inutilizaron de nuevo a Dani Alves y no solo eso. El francés ganó en una carrera tras otra la espalda azulgrana y de sus botas nacieron las asistencias de los goles valencianistas. Primero Abidal en propia puerta y después Pablo hicieron vibrar al valencianismo.

En el centro del campo, un magistral Banega dirigió a la perfección el juego blanquinegro, ayudado por un acertado Albelda (como en sus mejores noches). El entramado que formaban junto con una zaga impenetrable y una linea delantera siempre presionando, daba una imagen excepcional de equipo fuerte, grande, jugando con rapidez, creando ocasiones y evitando que el equipo con más posesión de balón encontrara un espacio por el que pasar.

La primera mitad acabó con un Valencia avasallador ganando por 2-1, resultado que pudo haber sido más amplio de haber acertado alguno de los últimos pases de la muerte de Mathieu. En el descanso me daba cuenta por primera vez que estaba viviendo un clásico, un partido de los que crean afición. Solo en estos partidos nace mi pasión más incondicional, la que me hace hablar solo frente al televisor, la que me saca esos insultos de rabia por no materializar las ocasiones, todo fruto de la emoción que transmitía el encuentro. El árbitro se llevó algunas de esas perlas que salían de mi boca, también los de la sexta. Pero eso es otro cantar, y ahora lo que toca es hablar del fútbol que vimos.

Otros ponen escusas cuando pierden, nosotros no. Se empató el partido, se pudo ganar y se pudo perder, pero lo importante es que el aficionado salió orgulloso de su equipo, de ver como el Valencia daba la cara, una imagen de club grande que puede luchar contra todo rival y puede ganarle si le salen bien las cosas.

La pena es que en frente estaba ese equipo de Pep, que no tira tampoco la toalla y a nosotros las fuerzas se nos fueron agotando, físicas o mentales, o las dos, no lo tengo claro. Lo cierto es que el Valencia de ensueño que disfrutamos se desvaneció en los últimos minutos. Volvimos a la tierra de los mortales y nos sentimos impotentes viendo como hagamos lo que hagamos el Barcelona nos empata siempre. Ayer Cesc y Messi bastaron para igualar la contienda.

A punto estuvo Unai de hacer historia, de resarcirse de no ganar a un grande. Sin embargo hoy no se le puede culpar, no se le puede echar la carga de no haber conseguido una victoria. Porqué consiguió mucho más. Fue capaz de hacer ver a España entera que es verdad lo de que no hay dos ligas. Que si quieres puedes, que Pep también falla y que el Barsa es mortal también.

Nuestro entrenador jugó sus cartas lo mejor que pudo, fue valiente. Sustituyó al lesionado Albelda por Tino Costa. Un cambio que algunos criticarán pero que demuestra la ambición de ganar que había. Soldado no tuvo su gran noche, luchó, corrió, defendió, presionó, pero falló su ocasión y no por ello lo crucificaremos. Porque nos ha dado muchos puntos con sus goles y porque no se puede marcar siempre.

El Valencia de ayer dio un paso adelante para crecer como equipo y aspirar a cotas más altas. Ahora no vale lo de quedar terceros a un mundo del segundo. La afición exigirá mucho más, pero para ello animará con fuerza en Mestalla y no dejará al equipo solo mientras éste muestre la misma buena actitud.

martes, 26 de abril de 2011

Se nos burlan en nuestra cara y en nuestra casa

Sábado, Cinco y media de la tarde, buscando desesperadamente un sitio para ver el fútbol en medio de la multitud de garitos ingleses de Benidorm, donde parece que miles de turistas viven aislados en Inglaterra, con la diferencia de pagar menos por la cerveza y disfrutar del sol y la playa del litoral levantino.


Allí estaba yo, acompañado de un fiel amigo y de mi hermana, con la férrea esperanza de contemplar el último partido medianamente interesante del Valencia esta temporada. El resto de amigos, menos afines al fútbol, había decidido quedarse en el camping y dedicarse al otro deporte nacional por excelencia, la siesta. Que sabios fueron aquellos, que sin saberlo estaban ahorrándose el espectáculo más bochornoso del año blanquinegro.

lunes, 18 de abril de 2011

Segundas partes a veces son buenas


El sábado pasado, el Valencia confirmó su buena racha ganando a un débil pero necesitado Almería. El resultado cosechado de 0-3 fue fiel reflejo de la superioridad vista en el campo de los de Mestalla. 

imagen extraída de http://www.superdeporte.es/

En la primera mitad las fuerzas estuvieron igualadas, el rival gozó de alguna ocasión para adelantarse. Eran los momentos en los que al colista aún le quedaba físico y moral. Nosotros estuvimos fallones en el pase y optamos por tirar balonazos arriba, en lugar de controlar la pelota y llevarla jugada al pie. Como consecuencia, no se enlazaba con la línea delantera y solo en las pocas veces que se consiguió, llevamos peligro a la portería del sustituto de Diego Alves. Banega estrelló un balonazo al palo desde fuera del área que habría sido un golazo y Miguel dispuso de otra clara ocasión para inaugurar el marcador.

Poco más y con un juego sin ideas se llegó al descanso, con la mayoría pensando que hacía falta un cambio en el centro y quitar a Maduro por un Jonas que proporcionara más llegada arriba. Sin embargo, nada más reanudarse el encuentro, el equipo bajó el balón a los pies, empezó a elaborar jugadas y pronto llegó el premio del gol. Fue en una buena jugada que culminó con un cabezazo de Soldado rematando un buen centro de Mathieu.
A partir del primero todo fue más fácil, y el equipo che fue dueño y señor de la posesión y de las ocasiones de gol. El segundo lo marcó Stankevicius a pase de su compañero en defensa Ricardo Costa. Y el último de la noche fue para Jordi Alba que finalizó con éxito una jugada personal marca de la casa de Juaquín.

En resumen una magnífica segunda mitad que bastó para hundir en el pozo al Almería, que lamentablemente lo tendrá complicado para salvarse esta campaña. Se pueden destacar hechos como la recuperación de la mejor versión de Pablo Hernández, de Mata, la vuelta de Miguel con dos buenas demostraciones ya de lo que es capaz de hacer si quiere y de un Mathieu que está acabando la temporada a un buen nivel de juego y de forma física.
Banega estuvo bastante bien, esperemos que pueda brillar de nuevo y que no titile tanto como hasta ahora. Y por último la vuelta de Guaita a la portería con el mejor regreso posible, dejando la meta a 0. Y no me olvido de un Soldado que sigue con la fortuna de cara a puerta.

El partido nos dejó varias reflexiones a comentar. La primera y muy importante es la gran actuación de Mehmet Topal. El turco estuvo omnipotente en todo el campo, excelente en la recuperación y sumándose en más de una ocasión al ataque, llevando con maestría la transición en el juego de un extremo a otro. Ya tenemos nuevo Albelda para años si sabemos atarlo en Valencia.

La segunda reflexión es el acierto indudable en el planteamiento de Unai. A priori parecía un centro del campo demasiado conservador y muchos, incluido yo deseábamos en el descanso un cambio de Maduro por otro atacante más. Sin embargo el tiempo le dio la razón a Emery y además el holandés, que fue errante en la primera parte, en la segunda fue de menos a más y terminó cuajando un partido más que decente.

En fin, que las mejoras en el juego de equipo y en las individualidades prosiguen y esperamos con ansia una victoria de nuestro Valencia contra uno de los dos intocables de la liga. Tendremos oportunidad de verlo el sábado.
Poder se puede y además creo que nos toca. SI se consigue ganar al Madrid de Mou, las voces de renovación del entrenador sonarán muy fuertes, sino, volveremos a debatirnos entre virtudes y defectos de nuestro entrenador.

Yo confío en la victoria. ¿Vosotros no?

lunes, 7 de febrero de 2011

En la senda del triunfo pero sin personalidad


Viendo el partido de ayer me quedé con un buen sabor de boca.  Los resultados de la jornada redondearon un fin de semana magnífico para los intereses de nuestro Valencia. Por fin hicimos los deberes cuando tocaba y ganamos nuestro partido, lo que nos deja en una cómoda situación en la tabla, alejando a nuestros perseguidores a seis puntitos de diferencia y a tiro de piedra de nuestro nuevo peor enemigo y líder actual de la llamada liga de los mortales.

Cuando llegue a casa, después de ver el partido con unos colegas en el bar, me dispuse a la rutinaria tarea de leer varias crónicas de compañeros bloggers y me dio tiempo a escuchar las palabras de Unai. El técnico estuvo algo más coherente que en anteriores comparecencias y bastante sincero y de su boca volvió a salir la palabra “mejorar”. Me quedo con esta expresión porque es lo que llevamos escuchando durante los tres últimos años y no desaparece nunca de las ruedas de prensa post-partido.

Entrando en las valoraciones del partido en sí, se que muchos de vosotros no quedasteis muy convencidos de la victoria contra el Hércules, siguiendo con la tónica habitual de los últimos compromisos ligueros.
He podido observar que lo que más echan en falta la mayoría de aficionados es la falta de identidad que presenta el equipo y que a día de hoy, resultados a parte, Emery no ha conseguido encontrar ni inculcar a sus jugadores.

Bien, teniendo claro cual es la carencia más importante en el equipo paso a destacar los aspectos positivos que aprecie en el juego de los blanquinegros.
Se pudo ver como el Valencia saltó al campo sin la presencia de los extremos Pablo o Joaquín, como ya se probó en la segunda parte del Sardinero. El resultado fue regular, hubo más presencia en el centro del campo, más control de la posesión y menos pérdidas de balón. Gran parte del mérito hay que asignárselo al trío argentino que poblaba ayer la media valencianista. Lo cual nos deja la primera impresión positiva de la noche. Banega mejoró notablemente su actuación, Tino se confirmó una vez más como gran golpeador de la pelota, dando muestras de su enorme calidad en el tiro a puerta, esta vez marcándose un lanzamiento de falta magistral, y ya van varios. Otra vez Tinotazo al canto, que sirvió para sentenciar prácticamente el partido en el minuto 53 de la segunda. La segunda conclusión positiva es la actuación del Chori Domínguez, que volvió a dar  buena parte de lo que se espera futbolísticamente de él, lo cual es importantísimo para los futuros compromisos del equipo. 

Otros aspectos a destacar son la vuelta de David Navarro al once titular junto al cada vez más fijo en la alineación Stankevicius. La defensa estuvo más firme esta vez ayudada por la buena labor del reaparecido Topal, aunque surgieron como siempre algunos errores sobre todo hacia el final coincidiendo en una etapa de empanada que por suerte duró menos que de costumbre y en la que Guaita aprovechó para lucir sus cualidades de excelente portero que le están convirtiendo en un gran guardameta de futuro y por lo visto también de presente para el Club. El paradón de ayer es para visionarlo varias veces.


No fue la noche de Soldado que falló alguna ocasión, aunque su actuación general fue buena y facilitó la asistencia a su compañero Aduriz en el primer gol.

Para finalizar la crónica, quiero comentar que el sistema empleado dio el resultado esperado pero a medias. Se tuvo un mayor control en el centro, sin embargo las bandas se confían únicamente a los laterales, obligándoles a subir y sumarse en ataque constantemente. Y cual es la parte mala de esto, Pues que Bruno pone mucho empeño pero no tiene la calidad necesaria para suministrar buenos centros al área rival que puedan ser aprovechados por los delanteros y Mathieu no acaba de fijar bien los marcajes en las contras provocando alguna que otra internada peligrosa del contrario.

Es la consecuencia de no tener una idea fija de fútbol para el equipo, que los sistemas acaban funcionando a medias, porque ninguno es entendido al 100% por los futbolistas dispuestos a aplicarlos. Quizás la palabra más oída por Emery deba sustituirse por la de falta de identidad. Ahí creo que estamos todos de acuerdo. Solo encontrando la personalidad en el campo se conseguirá por fin mejorar. Algo que no faltaba en ese conjunto que dirigía Benítez y que muchos recordamos anoche, cuando vimos entrar a Rufete al campo. El ex-valencianista fue ovacionado por la multitud que a buen seguro añoraba tiempos pasados donde había más ilusión. En fin...Seguimos esperando...

Fotos extraídas de http://www.superdeporte.es/

martes, 1 de febrero de 2011

Tinotazo, algo de Chori y poco más


Los partidos los lunes no me gustan, y menos si el rival es el Racing y el Valencia no es capaz de nada mejor que sacar un triste empate a uno en el estadio del Sardinero.

Los lunes no debería haber fútbol, pero si se da el caso en el que nos obligan a jugar en este odiado horario (esto va por los que mueven el cotarro de las televisiones) lo único que puede aliviarte es ver a tu equipo desplegar un asombroso juego de tiralíneas que desborde al contrario y que traiga a casa los tres puntos gracias a una bonita goleada al estilo Barsa. Hasta aquí llego la fantasía. 

Foto extraída de http://www.superdeporte.es/

Lo cierto es que nadie esperábamos ganar de calle, máxime cuando el entrenador se encarga de explicarnos a todos que contra el Racing tocaría sufrir, como si esto sirviese de excusa para tal esperpento futbolístico. Y tal como creíamos sucedió. Vimos otro partido con una primera parte de aquellas en las que el equipo sale a ver qué pasa, sin saber a qué juega, sin poner la quinta marcha, ni siquiera la tercera, un equipo a diesel sin turbo y con el depósito en reserva. Sin un líder en cada línea, ni siquiera un veterano que los dirija. El supuesto  capitán lleva varios viajes sin navegar por decisión técnica y en el próximo crucero estará ausente por decisión arbitral (aviso a twitteros).

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